jueves, 24 de marzo de 2011

Honrar la vida

Editorial del 26 de febrero de 2011

¿Qué es vivir? ¿Cuáles serían los sinónimos de Vida? ¿Respirar, ver, sentir, amar, desear, hablar, pensar?
Si hoy puedo estar hablando con ustedes y ustedes pueden escuchar es porque compartimos una misma realidad: la vida. Esa realidad que muchas veces es tan poco tenida en cuenta, y, como está, casi ni hablamos de ella. Entonces, no la cuidamos, no la administramos correctamente, casi hasta la ignoramos.
Pero cuando las cosas se ponen feas, y la salud empieza a flaquear, o cuando sufrimos la pérdida de un ser querido, entonces, ahí, justo en ese momento, la empezamos a valorar. Y nos damos cuenta de lo valioso que es este don divino, el regalo de la vida. Con todo, con sus alegrías, y tristezas, con sus momentos para recordar y algunos para olvidar. Porque eso es vivir: sentir, amar, sufrir, esperar, quizás fracasar, pero volver a empezar.
Y todo esto lo podemos decir y expresar porque estamos vivos.
Pero, ¿qué de aquellos a quienes no se les dio el derecho de vivir, aquellos a quienes se les privó de la posibilidad de experimentar todas esas emociones?
¿Qué de aquellos niños que no nacieron porque una mujer decidió que NO, que no tenían el derecho para vivir, para SER, para existir?
El aborto es una realidad en nuestra sociedad argentina, y en el mundo, que va en aumento y que, entonces, se busca legitimar. Porque, en definitiva, no se puede detener.
Porque como no hemos sido capaces de educar y formar a las distintas generaciones en el respeto a la vida por encima de todas las cosas, el respeto al otro, aunque sea diferente, en la aceptación de los problemas y en trabajar para solucionarlos en lugar de buscar escapar y salir por la tangente, entonces, buscamos la salida rápida y, aparentemente más fácil.
Cuando deberíamos estar hablando y luchando por la vida, las presiones sectoriales nos están obligando a hablar de muerte. Porque como pasó con el matrimonio homosexual, hay presión de ciertos grupos para imponer la agenda y llevarnos a tratar temas impensados. Entonces ahora vamos a tener que hablar y explicar de por qué defendemos la vida. ¿No es contradictorio?
Es cierto que hay realidades sociales y personales que merecen ser tenidas en cuenta. Pero tenidas en cuenta para buscar la solución a esa realidad y no, en cambio, cometer un error mayor para tapar otro.
No es fácil sin duda. Pero siempre y sin dudarlo, lo primero debería ser el respeto a la vida, de todos, y más aún del más débil e indefenso. Esto también es honrar la vida.

No hay comentarios.: