jueves, 24 de marzo de 2011

¿Ni olvido ni perdón?

Editorial del 5 de febrero de 2011

“Ni olvido ni perdón”. Esta es la frase con la que hemos venido transitando estos 28 años de democracia.
Después del genocidio que realizaron las distintas dictaduras militares, y lo que social, emocional y psicológicamente produjo todo esto en la vida de los argentinos, el regreso a la democracia trajo consigo frases como esta que demostraban, y nos demostraban, que ahora podíamos decir lo que pensábamos y hacer lo que queríamos. Era, creo, una especie de reafirmación después de tanta opresión.
Y así hemos vivido estas casi tres décadas, buscando que se haga justicia en tantos casos de violación a los derechos humanos. Llevando a juicio a los responsables, y sometiéndolos a juicio tras juicio, poniéndolos en el banquillo de los acusados vez tras vez, buscando que paguen por todo lo que realizaron.
Y creo que es bueno buscar justicia, que los responsables de los crímenes sean juzgados y que reciban lo que la ley tiene establecido para cada caso.
Pero también es cierto que uno se hace dos preguntas:
En primero lugar, ¿hasta cuándo? ¿Cuántos más juicios se van a realizar, con los mismos nombres en el estrado de los acusados? ¿Es realmente un proceso de sanidad para nuestra sociedad o simplemente es seguir revolviendo en los recuerdos y las heridas de las víctimas?
Coincido con algunos que sugieren que habría que unificar las causas para que, definitivamente, se dé un cierre a los juicios. No para que gane la impunidad sino para dar una vuelta de página a nuestra historia y seguir caminando hacia el futuro.
Preguntado sobre este aspecto, Eduardo Duhalde, precandidato a la presidencia, dijo: Hay que enviar un proyecto al Congreso para terminar los juicios lo más rápidamente posible y dedicarse al futuro. Ningún país puede mantener indefinidamente este tema."
Y en segundo lugar me pregunto: ¿A quién le hace bien y a quién le sigue dañando este largo proceso que parece no tener fin? ¿No será que por seguir autoafirmándonos mantenemos la frase ni olvido ni perdón y sólo nos seguimos lacerando sobre las mismas heridas?
El dicho conocido dice: “Errar es humano, perdonar es divino”, y en cierta medida es verdad porque hay ciertas faltas que sólo Dios puede perdonar. Pero también es cierto que en lo que se refiere a faltas cometidas en nuestro perjuicio somos nosotros los que debemos dar el paso y perdonar. Porque, como dice el conocido y repetido Padre Nuestro: “Perdónanos nuestras deudas así como nosotros perdonamos a nuestros deudores”.
Y, además, si no somos capaces de perdonar tampoco seremos dignos de recibir el perdón.
Creo que ya es tiempo de levantar el ancla que nos tiene atados a los recuerdos de todo tipo y alzar la bandera del perdón y la reconciliación.

No hay comentarios.: